El Derecho al Olvido en el Reglamento de la UE 2016/679 de Protección de Datos

Parecía que el tema estaba cerrado, a pesar de las innumerables reclamaciones recibidas por Google en toda Europa, pero la herida es difícil que cicatrice y, lo que es peor aún, se agranda y agiganta por momentos.

Francia fue el primer país europeo en amonestar a Google por no aplicar correctamente el derecho a la cancelación de datos, según la conocida sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) de mayo de 2014; asunto Mario Costeja. Posteriormente un tribunal francés obligó al gigante de internet a aplicar este derecho sobre todos los enlaces de todas las extensiones, y no solo a unas concretas. Me explico, en septiembre de 2014 el Tribunal de la Cámara de París condenó a Google Francia a suprimir ciertos enlaces a artículos difamatorios, basándose en la jurisprudencia sentada por el TJUE. Google Francia aplicó la resolución judicial únicamente a la terminación .fr correspondiente al país galo, el mismo órgano ha declarado ahora que esta medida es insuficiente obligando a Google a extenderla al resto del mundo, además de tener que pagar una sanción por cada día de retraso y una indemnización a las víctimas. Es decir, el órgano jurisdiccional entendió que internet no es algo local sino global y entiende en este caso, que se daña el honor, no solo en Francia sino en todo el mundo.

Ni la normativa europea ni la sentencia del TJUE especificaban el ámbito de aplicación del derecho al olvido, lo que ha dejado la puerta abierta a este tipo de interpretación que le puede dar más de un problema a Google.

La Directiva UE 2016/680 de protección de datos respecto a las personas jurídicas recoge en su artículo 1 que: "Los Estados miembros garantizarán, con arreglo a las disposiciones de la presente Directiva, la protección de las libertades y de los derechos fundamentales de las personas físicas y, en particular, del derecho a la intimidad en lo que respecta al tratamiento de los datos”. Pero es que además, la propia sentencia del TJUE del caso Costeja aseguraba en su última conclusión y en los apartados 97 y 99 de la misma que las personas físicas que ejerciten su derecho al olvido sobre un responsable obligado por la normativa de la Unión Europea, "podrán solicitar que la información de que se trate ya no se ponga a disposición del público en general mediante su inclusión en tal lista de resultados". Haciendo alusión, una vez más, a todo tipo de usuarios. No solo a los referidos a un área en concreto.

Luego fueron varias agencias de protección de datos europeas las que multaron a Google por haber incumplido la normativa de privacidad. Aunque la cuantía de estas sanciones, fueron pequeñas en comparación con los ingresos que obtiene.

        El Reglamento  General de Protección de Datos UE 2016/679 de obligado cumplimiento en España a partir de este próximo 25 de mayo de 2018, con independencia de modificar sustancialmente las obligaciones de las empresas e instituciones públicas en este ámbito, viene a consagrar en su artículo 17 en toda la UE el derecho al olvido y así  indica: Derecho de supresión («el derecho al olvido») 1.El interesado tendrá derecho a obtener sin dilación indebida del responsable del tratamiento la supresión de los datos personales que le conciernan, el cual estará obligado a suprimir sin dilación indebida los datos personales cuando concurra alguna de las circunstancias siguientes:….  2.Cuando haya hecho públicos los datos personales y esté obligado, en virtud de lo dispuesto en el apartado 1, a suprimir dichos datos, el responsable del tratamiento, teniendo en cuenta la tecnología disponible y el coste de su aplicación, adoptará medidas razonables, incluidas medidas técnicas, con miras a informar a los responsables que estén tratando los datos personales de la solicitud del interesado de supresión de cualquier enlace a esos datos personales, o cualquier copia o réplica de los mismos.

El problema se agranda para Google en Europa globalizando el derecho al olvido a nivel internacional. Seguiremos atentos a este tema que comienza a parecerse a la historia interminable.